El concurso para la imagen de la candidatura olímpica y los directores de las escuelas
Para la candidatura del 2012 fue el lío con Mariscal, que ganó el concurso restringido pero al alcalde no le gustó, con plante del jurado. Para el 2016 un concurso popular, con urnas de votos en las calles… lo de siempre: algún finalista descalificado por plagio, mucho debate marrullero…
Toca ahora el 2020, y en otro desprecio a los profesionales del diseño, esta vez el concurso es entre los estudiantes. No merecería ni el esfuerzo de quejarse, que el Ayuntamiento de Madrid con el diseño es caso perdido, y nada cambiará mientras quienes deberían alzar la voz sigan ahí, calentitos en su Matadero. Publicado en Visual 155







