A estas alturas, ya nadie duda del auténtico valor del arte callejero, también conocido como “street art”. A estas alturas, pocos son los que menosprecian un graffiti realizado desde el punto de vista de no agresión y bajo el prisma de la expresión de un artista que con su obra trata de mejorar el aspecto de una pared en un edificio abandonado a su suerte en el centro de una gran ciudad invadida de constructoras de dudosa honestidad y gusto arquitectónico. A estas alturas, hablar de Nuria Mora puede que ya no resulte novedoso para los más entendidos dentro del panorama grafitero madrileño. Pero hablar de Nuria Mora como artista contemporánea, a estas alturas, es mucho más que mencionar a una de las pioneras en el desarrollo de una disciplina como lo es el arte urbano.






¿No agresión?
Si desprovees a un “graffiti” de su agresión tienes un “mural” o “pintura sobre pared”.