MAGAZINE DE DISEÑO, CREATIVIDAD GRÁFICA Y COMUNICACIÓN

Benjamín Marra: Reinventando el tebeo americano desde los 80


CAUbuenoTotal-50El ilustrador Benjamin Marra se inspira en una de las décadas más denostadas estéticamente para crear una obra que destaca por su original narración, sus referentes culturales, sus diálogos, su humor inteligente y su devastadora crítica al adictivo sistema de vida occidental.
Desde muy joven Benjamin Marra quiso hacer tebeos. Deseaba contar sus propias historias pero no era capaz de lograrlo. Lo intentó en su época de colegial y desistió. Realizó una segunda tentativa en su etapa del instituto. Tampoco pudo. Lo mismo ocurrió durante su estancia en la Universidad. Nada. A pesar de cursar Bellas Artes, haber pasado una temporada ampliando sus estudios en Florencia, de tener importantes premios como ilustrador, lo del cómic se le resistía. Evidentemente, no era un problema de ejecución, sino narrativo: Marra no era capaz de acabar sus historias. Publicado en Visual 178



A pesar de esas dificultades, por una extraña razón que Marra no alcanzaba a conocer, las ganas de hacer cómics no se sofocaban: “No puedo afirmar que yo haya elegido los tebeos para expresar mis ideas sobre el arte o contar mis historias. Los cómics me eligieron a mí. En mi caso, escribir y dibujar cómics es un acto compulsivo. Carezco de todo control sobre él. Como ha dicho en alguna ocasión Art Spiegelman, persona con cuyas opiniones raras veces coincido, ‘los cómics son una llamada’”.
Convencido definitivamente de que su futuro estaba en los tebeos, Marra dio con la solución para sus dificultades narrativas: Si no era capaz de terminar las historias, las dejaría inconclusas.
“Dejar las narraciones inacabadas es también un homenaje a los cómics de los años 90, que empezaban y nunca concluían. En esa época era más rentable lanzar un número 1 que reportaba enormes ventas y no preocuparse nunca más de acabar la historia”.
Marra comenzó a desarrollar sus propias series mientras desempeñaba trabajos de diseñador y responsable de producción en revistas y periódicos. Poco a poco, sin apenas darse cuenta, se convirtió en dibujante profesional, una característica que no depende únicamente de los ingresos económicos que reporte la actividad en cuestión.
“Me convertí en profesional cuando acabé mi primer cómic: Night Business. No porque con él haya conseguido suficiente dinero como para vivir de dibujar tebeos, sino porque considero que ser profesional supone tener una actitud determinada a la hora de desarrollar tu arte. En mi opinión es un tema relacionado con la disciplina y la productividad”.
En el caso de Marra, la profesionalidad como dibujante fue acompañada de su profesionalización como editor de tebeos. Para poder editar Night Business fundó Tradicional Cómics, editorial que, por muy truculentos, violentos o delirantes que sean los temas tratados en sus trabajos, siempre estará dispuesta a publicar los tebeos de Benjamin Marra porque, además del propietario, es el único autor en plantilla.
“Fundé Traditional Comics como hogar para todos esos títulos de historias que quería contar. Eso no quiere decir que considere necesariamente que tener tu propia editorial sea la mejor forma de conseguir que se publiquen tus tebeos. También puedes hacer fanzines, web cómics o buscarte un editor, pero lo que es verdad es que, por lo que a mí respecta, sí que ha sido la mejor opción. He trabajado mucho tiempo en periódicos y me ocupaba del diseño y los artes finales para imprenta… Conocía todo el proceso y me gustaba lo de poder controlar todos y cada uno de los aspectos de la producción”.
Influenciado por la música, los juegos de rol, las novelas, las películas de serie B y, por encima de todo ello, los tebeos de super héroes –pero principalmente los antiguos. No leo los tebeos de súper héroes actuales, explica–, el trabajo de Marra contiene elementos y detalles que no suelen aparecer en la obra de sus contemporáneos. Tal vez porque aún no han logrado ser considerados como modernos y aún permanecen en ese incómodo territorio entre lo hortera y lo kitsch como, por ejemplo, los culebrones o la estética más ochentera.
“Supongo que es necesario nacer en los ochenta para entenderlo. Para mí fue una época formativa. Por entonces estaba muy permeable a la música, a la moda, al diseño, a los programas de televisión o a las películas de esa década. Sobre lo de los culebrones, es verdad que mis diálogos tienen ese toque melodramático de ese tipo de series y, aunque no veo esos programas, sí que admiro su modelo de narración por entregas y los temas que tocan en ellos. Me gustaría que mis tebeos fueran como culebrones y, de hecho, me encantaría hacer un cómic totalmente romántico”.
Cuando Benjamin verbaliza un deseo como ese, sus fans, lejos de aterrorizarse, comienzan a imaginar lo apasionante que puede ser un tebeo semejante después de pasar por el filtro del norteamericano: diálogos azucarados, escenarios de ensueño, personajes arquetípicos aderezados con traiciones, violencia, sexo, alguna que otra droga, aeróbic, conspiraciones gubernamentales y música… Así son sus tebeos, temas aparentemente cotidianos que resultan únicos por su forma de narrarlos y que, además de amenos, son una demoledora crítica a la sociedad occidental que bien podría haber servido de material de trabajo para la generación Occupy Wall Street.
“No creo que mis trabajos hayan influido en la generación Occupy Wall Street, aunque todo es posible. En lo que sí que estoy de acuerdo es en que mis cómics son una crítica a la sociedad occidental. Todos ellos tratan temas esenciales de Estados Unidos de América como el sexo, la violencia, el racismo, la guerra… Un día haré uno sobre el cristianismo y el fútbol americano”.
Como hasta ahora, el día que vean la luz esos tebeos de amor, religiosos o deportivos lo harán en Traditional Comics, compañía cuya única falla es lo modesto de sus presupuestos, que no permiten que Marra desarrolle todo su potencial como autor, especialmente en un campo que maneja como pocos: el color.
“Técnicamente, mi próximo tebeo, Terror Assaulter: O. M. W. O. T. (One Man War On Terror), es en color, pero no como en mis portadas. Conozco la teoría del color y cómo utilizarla, pero en realidad lo odio porque creo que no me aporta mucho desde el punto de vista creativo. Es una faena y resulta muy irónico, porque me encantan los tebeos con color y estoy muy influenciado por cosas como Master of Kung Fu de los 70. Por otra parte, no es que prefiera los cómics en blanco y negro a los cómics en color, pero sí que es cierto que si no los publico en color es porque resulta excesivamente caro como editor independiente. Posiblemente en el futuro reimprima en color mis cómics y creo que en ese caso se parecerían mucho a los de los años 70”.
Todo llegará. Por lo pronto, en la actualidad el concepto de profesionalización manejado por Benjamin Marra comienza a parecerse bastante al que manejan el resto de trabajadores. La editorial Autsaider Cómics acaba de publicar Sangre Americana, un tomo de más de doscientas páginas en las que se incluyen sus trabajos Night Business, Las increíbles y fantásticas aventuras de Maureen Dowd, Lincoln Washington: Hombre libre, Gangsta Rap Posse y Naked Héroes; Fantagraphics distribuirá el próximo otoño Terror Assaulter: O. M. W. O. T. (One Man War On Terror) y no para de recibir encargos.
“Estoy haciendo un libro con Michel Fiffe, otro con Joe Casey, además de algunos pequeños trabajos. Uno de ellos con Mark Sable y otro con Keenan Marshall Keller. También estoy desarrollando un proyecto de animación y diseñando las portadas de algunos libros. Tengo encargos de particulares y ahora mismo estoy acabando una historia corta para la serie Blades&Lazers”. Texto: Eduardo Bravo

Plausive

Suscríbete

rss

Cheap Synthroid

Synthroid is especially important during competitions and for rapid muscle growth. No prescription needed when you buy Synthroid online here. This drug provides faster conversion of proteins, carbohydrates and fats for burning more calories per day.