MAGAZINE DE DISEÑO, CREATIVIDAD GRÁFICA Y COMUNICACIÓN

Yinsen. Diseño internacional con un toque farandulero


Desde una pequeña localidad levantina de apenas 50.000 habitantes, Yinsen consiguió hacerse notar en certámenes y mercados internacionales. Un logro fruto de combinar diseño de calidad, valentía y un toque de espontaneidad mediterránea.

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Para llegar al estudio Yinsen hay que poner rumbo a Valencia. Sin embargo, antes de llegar a la ciudad levantina, es necesario desviarse en dirección Madrid, luego Barcelona, Castellón, Vila Real y, por último, Moscú.
Algunos pensarán que no es la ruta más directa y tal vez tengan razón, geográficamente hablando. No obstante, es la misma que hicieron María Pradera y Lorena Sayavera, dos amigas que se habían conocido durante su época de estudiantes y que, tras reencontrarse en el departamento de diseño y comunicación de un centro tecnológico, decidieron montar su propia empresa: Yinsen.
El trabajo era diferente a estar en un estudio. Valoraban la innovación y teníamos tiempo para formarnos, así que fue una experiencia positiva que nos permitió comprobar que podíamos trabajar bien en equipo. A partir de ahí, empezamos a hacer algunos trabajos para amigos comunes y hubo un momento en que nos llegaron proyectos suficientes como para elegir entre seguir con nuestro trabajo o tirarnos a la piscina. Eso hicimos.
En 2012, poner en marcha cualquier nuevo proyecto no era tirarse a cualquier piscina sino a una que, muy posiblemente, estaba casi vacía, con el agua helada o llena de cieno y hojas secas. Definitivamente, para montar un estudio en plena crisis económica, además de saber diseñar, era conveniente tener experiencia en caminar por la cuerda floja o hacer malabarismos, como sucedía, justamente, con María y Lorena.
Lorena ha estudiado casi tres años en las escuelas de circo de Barcelona y Moscú, y ha trabajado tanto en teatro de calle como de sala –comenta María Pradera–. Yo también había trabajado para algunas compañías de teatro de calle y, junto a otros profesionales, organizábamos eventos y espectáculos propios. Esto ha hecho que tengamos experiencias similares que nos han permitido enfrentarnos a los problemas desde distintos puntos de vista, así como trabajar con equipos, llevar la gestión y coordinación de proyectos y ser resolutivas bajo presión.
Desde el momento de su fundación y hasta la actualidad, Yinsen ha tenido diferentes sedes. Primero Castellón, luego Vila Real y ahora Valencia. Tres ciudades aparentemente alejadas de los centros del negocio creativo, desde las que María y Lorena han conseguido trabajar relajadas, de forma eficaz y sin echar de menos estar en Madrid o Barcelona.
En lo que a nosotras respecta, tenemos amistades profesionales y alojamiento en Madrid y en Barcelona, así que, cuando viajamos a esas ciudades, dedicamos el tiempo a ver exposiciones, asistir a eventos, hacer cursos y nos sentimos como en casa. En lo que se refiere a los clientes, a ninguno de los que hemos tenido le ha importando dónde estuviéramos físicamente. Mientras el trabajo se entregue con calidad y en los tiempos acordados, todo está bien.
En apenas seis años, Yinsen se ha convertido en un estudio de referencia del panorama español actual, gracias a trabajos más que notables que se caracterizan por un estilo muy personal, surgido de una manera tan espontánea y natural, que pasa desapercibido para sus propias responsables.
Nunca nos propusimos tener un estilo concreto, lo que no quita que haya gente que dice que reconoce nuestro trabajo fácilmente. Ahora, seis años después de abrir el estudio y mirando un poco hacía atrás, sí que encontramos una manera conceptual de trabajar que no ha cambiado nunca, aunque sí hayan evolucionado las técnicas que usamos. Por ejemplo, que, como norma, nunca empezamos por el final. Trabajamos sobre las ideas y estas son las que nos definen los caminos a seguir. Elegimos una única idea o máximo dos para definir un proyecto y buscamos la estética y el formato que mejor le encaja, siempre dentro de nuestras posibilidades y del presupuesto que tengamos.
Esta forma de abordar los proyectos hace que los trabajos de Yinsen resulten directos, con conceptos claros que pueden ser entendidos por la mayoría de personas, gráficamente potentes y sin elementos superfluos que no aporten algo al conjunto o puedan ser percibidos al primer golpe de vista. Unas reglas que, no por precisas, limitan la creatividad o la experimentación.
Muchos de los proyectos que enseñamos son experimentaciones en sí mismos. Es normal probar cosas nuevas siempre que sean acordes al trabajo. Al principio, diseñábamos sobre todo marcas y con el tiempo hemos diseñado mucha cartelería, sobre todo para campañas gráficas de eventos culturales. Son encargos bastante diferentes porque en las marcas debes simplificar a tope y buscar que sea duradero en el tiempo. En cambio, las campañas tienen ese carácter efímero que las hace más apropiadas para probar una tendencia.
Entre los elementos del diseño que más acusan la aparición de nuevas tendencias son los colores. Los trabajos de algunos diseñadores podrían datarse con una exactitud cercana a la del Carbono 14 tan solo analizando las gamas cromáticas que han empleado en ellos. No es el caso de Yinsen, estudio en el que los colores, todos e independientemente de modas, juegan un papel fundamental. Tanto es así que, a la hora de fotografiarse para la página web del estudio, Lorena y María aparecen con sendas pantoneras a modo de abanicos y no con un tipómetro o una Wacom, por ejemplo.
La foto realmente no tenía esa intención. Nos hacia falta para una revista y faltaban diez minutos para irnos a comer una paella. Pensamos hacer una foto en blanco y negro al estilo designer pero, una vez hecha, nos pareció muy aburrida. Miramos a nuestro alrededor e instintivamente cogimos las pantoneras para abanicarnos. En diez minutos teníamos la foto y salíamos corriendo para la comida. Después, al verla, nos hacía gracia porque es como una foto de designer pero a la española, con un toque farandulero que nos pega bastante, porque es cierto que el color es algo que define nuestro trabajo. A veces, cuando vemos las webs de diseñadores o estudios que nos gustan, pensamos, ¡madre mía! nuestra web es la fiesta del color.
Esa explosión cromática contrasta, sin embargo, con la contención en las composiciones y el uso de las tipografías donde prevalece el equilibrio, la elegancia y, muy especialmente, las simetrías.
El buen uso de la tipografía es uno de los elementos fundamentales que define la disciplina del buen diseño gráfico. Nos gusta usar la tipografía como parte protagonista porque tienen un poder de comunicación muy directo y, si lo puedes decir todo con ellas, sin nada más, es genial, aunque no siempre te pide eso el encargo. La geometría es otra de nuestras muchas pasiones y jugar con ella buscando equilibrios diferentes es algo que nos encanta, nos parece un juego muy divertido. Tal y como nosotras lo entendemos, el diseño es puro equilibrio tanto en la composición como en los ingredientes que decides utilizar en cada momento.
Ese equilibrio también se percibe en la estructura y evolución de Yinsen. Durante cinco años, el estudio no creció. La programación web se hacía en colaboración con profesionales externos y, solo en momentos de mucho trabajo, se recurría a un diseñador de apoyo, uno de los cuales se incorporó definitivamente al estudio en 2017. Una filosofía de trabajo que ha permitido a Yinsen abordar proyectos complejos, sin necesidad de correr el riesgo de sobredimensionarse.
En general, intentamos crear los proyectos desde cero. Cuando aún no está definido el nombre y se puede pensar de forma conjunta la estrategia y el diseño. Es algo que contribuye a que un proyecto sea coherente. Como estudio tenemos capacidad para tocar diferentes disciplinas, como naming, packaging, imagen de marca, diseño web, cartelería o trabajo editorial, y el resultado suele ser más potente si se hace o se controla desde aquí, que si pasa por varias manos.
El periplo de muchos de los trabajos de Yinsen no acaba con la entrega al cliente. Algunos de ellos, los mejores, se presentan a certámenes internacionales de diseño. Una estrategia que ha tenido muy buenos resultados y que ha permitido que en anuarios de diseño de todo el mundo aparezcan Castellón o Vila Real como ciudades de referencia en el mundo de la creatividad.
Es la inversión promocional que hacemos en el estudio. Elegimos solo los proyectos que vemos con posibilidades y los lanzamos a ver qué pasa. Estando en Vila Real nos parecía importante recibir algún premio para conseguir el respeto de nuestros clientes y también como reto, para ver si podíamos ganar algo desde una ciudad de 50.000 habitantes. A día de hoy, no sabemos a ciencia cierta si hemos conseguido algún cliente por recibir premios, pero sí creemos que es una buena manera de fidelizarlos. En todo caso, de lo que no hay duda es de que nos ha generado mucha repercusión, tanto a nivel nacional como internacional, en prensa, blogs, revistas especializadas, publicaciones en libros de diseño.
Hoy en día, además de los certámenes de creatividad, la promoción de un estudio de diseño pasa por el uso de internet y las redes sociales. Con ese objeto, Yinsen tiene perfiles en Facebook, Twitter, Instagram, Vimeo y Behance, canales que permiten un contacto directo con clientes y seguidores, para bien o para mal.
Hemos coincidido con el boom de las redes, y gestionar los diferentes perfiles del estudio es una tarea más en el estudio para dar a conocer lo que hacemos. Procuramos contestar todos los comentarios, porque suelen provenir de personas conocidas o seguidores que les interesa nuestro trabajo, por lo que hasta ahora han sido siempre positivos. De manera excepcional hemos visto algún comentario troll referente a algún trabajo institucional nuestro, pero nunca en nuestros perfiles. Siempre ha sido por algún rollo político sin fundamento profesional y, en esas ocasiones, hasta nos ha dado mucha risa. Publicado en visual nº 198

Texto: Eduardo Bravo

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