Relatar cómo es un proceso de diseño es como contar con pelos y señales una operación a corazón abierto. Aunque se trate de una cuestión quizá demasiado profesional ¿podría resultar interesante mostrarlo en una exposición, incluidos los rifirrafes con el cliente? Quien piense que no, es que no vió la exposición Happy End en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Todo depende de cómo te lo cuenten. Sin intención de ponerse en plan académico sobre una cuestión tan personal como es el proceso de diseño, a la que muchos teóricos han intentado encontrarle un método, la exposición Happy End mostró cómo un grupo de diseñadores abordaron el desarrollo de diez proyectos de diferentes
disciplinas. Publicado en Visual 134




