MAGAZINE DE DISEÑO, CREATIVIDAD GRÁFICA Y COMUNICACIÓN

El cartel europeo 1888-1939


cartel 01Es difícil determinar el origen del cartel moderno y establecer esa frontera en la que el bando o el afiche meramente informativo, da paso al cartel artístico en el que mensaje y ornamento tienen casi la misma relevancia.
Si bien se establece 1477 como la fecha en la que William Claxton realiza la primera obra destinada a ser expuesta en un muro, los investigadores no se ponen de acuerdo sobre cuándo datar la aparición del cartel como lo conocemos actualmente, siendo la opinión más extendida que surgió en el París de Napoleón III, una ciudad recién reconstruida y plena de grandes edificios y bulevares, que empezó a poblarse con las obras comerciales de figuras como Jules Chéret y Henri de Tolouse-Lautrec. Publicado en Visual 157

Aquellos que estén interesados en saber algo más de la época dorada del cartelismo y disfrutar de algunos de los ejemplos clásicos de esta disciplina, tienen una cita en el Museo Picasso de Málaga donde, hasta el próximo 16 de septiembre de 2012, se celebra la muestra «El cartel europeo 1888-1939».
Compuesta por 175 obras procedentes de museos y colecciones particulares, la exposición cuenta con trabajos de casi un centenar de autores, entre los que destacan Ramón Casas, Fortunato Depero, Cassandre, Man Ray, Vladímir Maiakovski, Henri Matisse, Alexander Ródchenko o Toulouse-Lautrec, a través de los cuales puede analizarse la evolución de ese medio de comunicación, su vínculo con nuevas profesiones que surgían en la época como la publicidad, su influencia en el campo del arte y su trascendencia en la sociedad. En este sentido, es un hecho que los orígenes del cartel están muy relacionados con la pintura, primero con la más académica y, posteriormente, con la más innovadora, por encontrar en él los autores más jóvenes una vía de escape ante esa ortodoxia creativa y un modo de obtener mayor difusión de su obra entre el gran público. Con el tiempo y la mejora de las técnicas de impresión que permitían la producción a todo color o la inclusión de fotografías, el cartel se convertiría en un medio en el que experimentar las propuestas más vanguardistas de movimientos como el futurismo, el surrealismo o los planteamientos de la Bauhaus.
La exposición abarca hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial, por entender sus responsables que, tras la contienda, la evolución del cartel abandona la senda del arte para adentrarse en el territorio de la publicidad pura y dura.
Además de la exposición, el Museo Picasso de Málaga ha organizado una serie de actividades paralelas relacionadas con el mundo del cartel, como charlas, visitas guiadas, talleres para niños y ha publicado un excepcional catálogo compuesto por un libro –en el que el comisario de la muestra, Carlos Pérez, y otros destacados expertos del mundo del arte y la conservación repasan la historia del cartel y analizan su trascendencia– al que acompañan reproducciones a un tamaño cercano al A4 de las 175 piezas presentes en la exposición con amplia información sobre su autoría, fecha de creación, dimensiones originales, etc.

Plausive