El conocimiento compartido es una de las más importantes aportaciones, quizá la mayor, de las nuevas tecnologías a la sociedad. El acceso sin filtros a las opiniones, a la información, a la cultura y al conocimiento científico ha supuesto una revolución, a la que las empresas y los medios de comunicación tratan de seguir los pasos, con mayor o menor éxito –y a la que los gobiernos temen y penalizan, seguramente porque les da miedo. Pero eso es otra historia–.
En ese proceso, el protagonismo de los individuos como parte activa es una realidad. Está en las redes sociales, en los foros,en el tejido de bloggers que se extiende… pero si hay un lugar, un espacio en que esa realidad es especialmente patente es en el fenómeno wiki. La creación compartida de documentos ha supuesto un cambio radical que ha plantado cara a los grandes editores, cuestionando la aristocracia del saber y reivindicando la propuesta y el debate como método. La wikipedia es sólo la punta del iceberg de un sistema utilizado en muchos ámbitos académicos y científicos, y que sorprendentemente empieza a ser empleado también en la gestión empresarial.
En la historia y documentación del diseño ha existido un vacío tradicionalmente, en el que sólo experiencias aisladas y por tanto difíciles de contrastar aportaban pinceladas sueltas a una historia que está por escribirse. Cuando hace unos años empezamos a pensar que el modo de hacerse había de ser colaborativo, no pensábamos que sería tan pronto.
Aquella idea, que ni siquiera tenía propuesta formal, fue tomada como objeto de curiosidad y conversaciones por parte del patronato de la Fundación Signes. Hasta que hace apenas dos años se decidió arrancar con el proyecto. El compromiso de la fundación y el empuje de quienes la forman ha devenido en lo que hoy es: la Designpedia.
De momento, sólo es el cesto que deviene de aquellos mimbres. Falta llenarlo. A partir de ahora, será aquello que los usuarios queramos que sea. Cualquiera puede formar parte de ella, aportar su tiempo y sus conocimientos. Hay que pensar que también desde las estructuras docentes y desde las instituciones puede hacerse una labor importante. A partir del trabajo colaborativo y de las pequeñas aportaciones que constituyen un esfuerzo común, puede crecer un elemento indispensable para el diseño en nuestro país. De momento, es una gran noticia. Una de las que más nos satisface dar. De cada uno depende ahora lo que pueda llegar a ser en el futuro.
Always Chapas 2.0
Hablando de proyectos colaborativos, por segunda vez convocamos “la mayor exposición de diseño gráfico del mundo”, y esperamos llegar a las mil piezas. La chapa representa la inmediatez del mensaje, es barata,concisa, exije un ejercicio de síntesis interesante. Los diseños pueden remitirse hasta el primero de junio y la muestra tendrá lugar en octubre, donde se presentará también un pequeño libro en el que se recogerán todas las aportaciones. Si desea más información: http://alwayschapas.blogspot.com
Visual, también verde
Desde hace unos números el papel de Visual es distinto. Decidimos que un pequeño coste añadido merecía la pena si contábamos con la tranquilidad de estar haciendo las cosas bien, también en lo que al medio ambiente se refiere. Aquella apuesta contó con el apoyo de ArjoWiggins, quien puso también su parte para que aquel coste pudiéramos asumirlo. Ahora además, el compromiso con ArjoWiggins es en el tiempo y el papel de la revista seguirá siendo verde durante muchos números.
Tanto en las cubiertas como en interiores utilizamos papel Satimat Green. Se trata de un papel estucado de dos caras semimate, cuyo certificado FSC garantiza fuentes mixtas con un 60% de fibras recicladas. La mezcla de la certificación FSC para las fibras vírgenes con el uso de fibras recicladas hace que este papel pueda ofrecer lasmás altas credenciales medioambientales, ofreciendo al tiempo una elevada blancura y calidad de impresión. Comparada con la de un papel estucado equivalente estándar (no reciclado), certificado o no, la producción del papel que estamos utilizando reduce la presión sobre los bosques, consume un 20% menos de energía, un 35% menos de agua y emite un 20% menos de CO2 (reducción de la huella de carbono)




