MAGAZINE DE DISEÑO, CREATIVIDAD GRÁFICA Y COMUNICACIÓN

Bob Studio Haciendo que las marcas luzcan bien desde 2011


Primero fueron los clientes nacionales que buscaban nuevos envases para vender sus productos en el extranjero; posteriormente, las empresas internacionales necesitadas de un diseño fresco y novedoso. En la actualidad, el estudio griego Bob Studio trabaja indistintamente para unos y otros, firmando algunos de los mejores trabajos de diseño europeos.

bob estudio

En 2011, en uno de los peores momentos de la crisis que asoló Grecia, abrió sus puertas Bob, estudio fundado por Aris Tsoutsas, Andreas Thanos y Miguel Rodríguez que, en origen, tenía oficinas en Londres y Atenas. Curiosamente y a pesar de la difícil situación que pasaba el país, fue la sede mediterránea la que comenzó a ganar fama. Hoy, casi una década después, la sede de Londres ha cerrado sus puertas y la de Atenas, convertida ya en un estudio de referencia en toda Europa, continúa prestando servicios para marcas nacionales e internacionales, a pesar de las limitaciones provocadas por la COVID-19.
Mientras hablamos en este momento, en el país se han declarado nuevos confinamientos para las próximas semanas, explican los miembros de Bob que, desde que comenzó la pandemia, han visto cómo su filosofía de trabajo cambiaba. Creemos firmemente en el trabajo de equipo, y concebimos el diseño como un proceso continuo en el que todos los miembros del estudio están involucrados. Por eso, trabajar desde casa hace que todo eso resulte un poco más difícil. No obstante, y por el momento, nos las arreglamos bien.
Más allá de esos problemas de logística y organización, la COVID-19 no ha afectado a Bob en lo que al aspecto empresarial se refiere. Si bien muchos sectores se han visto profundamente dañados, y varios de nuestros clientes han pospuesto sus proyectos hasta que pase la crisis, afortunadamente los del sector de la alimentación siguieron funcionando al mismo ritmo.
De hecho, fueron los clientes del sector de la alimentación los que contribuyeron a que Bob comenzase a funcionar, hasta el punto de convencer a los miembros del estudio de dejar apartadas otras disciplinas del diseño y especializarse en el sector del packaging. Hace una década se produjo en Grecia un auge de los envases, principalmente en el sector del aceite de oliva y otros productos agrícolas. Por eso, cuando comenzamos, realizamos algunos proyectos muy exitosos en ese sector que, junto a cuestiones propias de mercado, han hecho que nos convirtamos en expertos en packaging. Con el tiempo hemos llegado a disfrutarlo mucho, porque hay mucha creatividad e innovación en este sector. En todo caso, y aunque es nuestra actividad principal, eso no quita que también hagamos proyectos para organizaciones culturales, artistas o el sector turístico.
Bob ofrece todo tipo de servicios relacionados con el diseño. Desde estrategia creativa a naming y comunicación visual, pasando por consultoría en diseño y producción 3D para marcas tan importantes como Unilever, Nestlé, Delta, Barilla, Danone o Ikea Reino Unido. No obstante, últimamente sus servicios han comenzado a ser demandados por startups locales, cuyos responsables entienden la importancia de un buen diseño a la hora de poner en marcha un proyecto empresarial.
El diseño tiene un papel estratégico muy importante, sobre todo en las startups y nuevas marcas. Grecia es en realidad un país con un alto porcentaje de pequeñas y medianas empresas, por lo que hay muchos proyectos que tienen bastantes límites presupuestarios. Sin embargo, nuestros clientes entienden que el buen diseño es una inversión para sus negocios y hasta ahora hemos logrado brindar un buen diseño, independientemente de los recursos de los que disponían, adaptándonos en cada ocasión al presupuesto del cliente. Trabajar de esta manera no responde a nuestra intención de ser más o menos competitivos, sino al deseo de involucrarnos realmente en el proceso de creación desde el inicio hasta el lanzamiento del producto final. En el fondo, nos sentimos responsables de las marcas que creamos y queremos asegurarnos de que van en la dirección correcta.
Esa cercanía con los clientes y querer acompañarles en este proceso en ocasiones poco conocido para ellos, es una de las características de Bob, que acostumbra a establecer relaciones estrechas entre equipo y clientes. Independientemente de que sean grandes o pequeños, que sea un proyecto desde cero o que se trate de rediseñar marcas ya asentadas en el mercado, nos gusta que se involucren en el proceso de trabajo. Eso es lo que permite que varios de nuestros clientes lleven mucho tiempo con nosotros y se hayan convertido ya en amigos con quienes compartimos nuestras ideas.
Un territorio difícil

El packaging es una de las disciplinas más complejas del sector del diseño. Además de por la competencia en el punto de venta, por la cantidad de factores que intervienen en el proceso creativo y en el acto de la compra. Todo depende del producto y su mercado. Los estantes de los supermercados están llenos de productos interesantes presentados en un packaging atractivo, o no necesariamente. En el sector de la alimentación y el alcohol, para el que solemos trabajar con frecuencia, esa competencia está aun más acentuada, porque concurren marcas de todo el mundo. En esos casos trabajamos los proyectos de manera individualizada, haciendo mucha investigación y proponiendo muchas ideas antes de empezar a diseñar. Solo así es posible encontrar ese giro que hará que tu producto destaque entre los demás.
Buena parte de ese proceso de creación radica en la elección del recipiente adecuado, ya sea este una botella, un frasco o una bolsa. Además de cuestiones estéticas, en esa decisión juegan un papel importante las particularidades del producto de que se trate. Solemos hacer una investigación exhaustiva y, según el presupuesto y las particularidades del producto, proponemos fabricar nuevos diseños o elegimos entre los existentes, encontrando siempre formas de hacerlos parecer únicos, empleando para ello técnicas de diseño e impresión.
En los últimos tiempos, en esa elección, además de las particularidades del producto, es clave tener en cuenta criterios como la sostenibilidad, el reciclaje y la huella de carbono que dejan los productos. Somos muy conscientes de la importancia del medio ambiente y, siempre que es posible, intentamos sugerir materiales alternativos. Aún así, existen muchas restricciones en muchos productos que lo dificultan, pero nos agrada comprobar que, hoy en día, muchos de nuestros clientes están en el proceso de volverse más respetuosos con el medio ambiente al reducir el plástico o usar materiales alternativos. También estamos colaborando con empresas que están tratando de cambiar los hábitos de consumo para conseguir formas de vida más sostenibles.
Esta colaboración estrecha entre Bob y sus clientes ha dado lugar a proyectos cuya calidad y eficacia ha sido reconocida en certámenes como Pentawards, Dieline, EDAwards, los Premios de Diseño e Ilustración de Grecia o los premios Ermis. Es un reconocimiento por parte de nuestro sector que siempre recibimos con alegría. Si además de tener éxito en sí mismo un proyecto recibe un premio de diseño nacional o internacional, es una muy buena recompensa, no tanto para encontrar nuevos clientes como para nuestra propia satisfacción.
Para buscar nuevos clientes tal vez sean mejor las redes sociales, otro de los elementos que, en pleno siglo XXI, resultan casi imprescindibles, en cualquier estudio de diseño. Las redes sociales son una forma eficaz y sencilla de mostrar tus diseños y que sean valorados a tiempo real. En lo que se refiere a comunicar lo que haces día a día, nos parece un medio excepcional, ya que normalmente no tenemos tiempo para actualizar nuestra página web. Estar activo en las redes sociales, aunque no sea demasiado, nos ayuda a estar al día. (Publicado en Visual 205)

Texto: Eduardo Bravo

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