Esta edición de los premios Laus he sido invitado a participar como jurado en la categoría de “diseño para Administraciones Públicas”, categoría que me gusta especialmente porque tiene una relación directa con la política al plantear la cuestión de la pertinencia o no del diseño (o qué diseño es pertinente) en las instituciones que tratan de regular nuestra conducta en sociedad.
Durante la deliberación he podido reafirmar de forma contundente la distancia que me separa de la ortodoxia del diseño gráfico, representada más o menos de forma homogénea en el resto de mis compañeros en el jurado, lo que no me ha impedido tomarme con entusiasmo la tarea, a la que he dedicado todo mi esfuerzo y atención. Publicado en Visual 145




