En la historia de la cultura occidental, el siglo XX quedará signado, entre otras marcas, por un fenómeno peculiar, quizá sin precedentes: la eclosión de las vanguardias artísticas y su distanciamiento respecto de la sociedad. Un marcado desinterés por las formas vivas del gusto social e, incluso, por las herencias históricas, ha ido enrareciendo las obras y restringiendo su disfrute a un reducido círculo social. Publicado en Visual 128




