Es un joven maestro. Un atento repaso por su trayectoria así lo acredita. Los trabajos de Josep Bagà han sabido encontrar el equilibrio necesario entre la forma y el concepto, entre la comunicación y su contexto, entre la contemporaneidad y el clasicismo. Es un diseñador que ha sabido encontrar su camino natural en el mundo de la cultura –teatro, música, publicaciones, exposiciones, etc.– sin excluir por ello otros encargos. Esta aparente uniformidad en su universo de clientes no le ha evitado el reto –y el placer– de empezar el día con ópera, como acompañamiento a la resolución de algún trabajo para el Gran Teatro del Liceo, para pasar sin transición a la más radical música techno como acompañamiento sonoro a sus trabajos para el Moog. La obra de Josep Bagà es un buen ejemplo de que lo mejor de la tradición y de la vanguardia siempre acaban por encontrarse. Publicado en Visual 137




