¡Sí, sí, corrector ortográfico del demonio, he puesto madríd! Porque por más que tú te empeñes en corregir la tilde y la mayúscula, es en madríd donde ejercemos la profesión un nutrido número de profesionales << Leer más…
¡Sí, sí, corrector ortográfico del demonio, he puesto madríd! Porque por más que tú te empeñes en corregir la tilde y la mayúscula, es en madríd donde ejercemos la profesión un nutrido número de profesionales << Leer más…
© Propiedad de Blur Ediciones. Todos los derechos reservados