Hace tiempo escuché en un documental producido por Alessi al recientemente fallecido Achille Castiglioni diciendo que no se podía explicar cómo los diseñadores continuaban diseñando una silla o una lámpara más con la cantidad de materiales nuevos que hay por explorar y que podrían favorecer la aparición de nuevos productos o aplicaciones. Esa genial y obvia frase, salida de la boca de uno de los maestros del diseño industrial italiano, me vino automáticamente a la memoria cuando durante la edición del Salón del Mueble de Milán vi en la Triennale la exposición Tokyo Fiber Senseware. Publicado en Visual 138




