Espero no haberte llevado a engaño con el título de este artículo. Llevo muchos años haciéndome esta pregunta y siento seguir sin poder ofrecer una respuesta satisfactoria a estas alturas. Aun así, ya que te has animado a leer estas líneas (quizás embaucado por su pérfido titular) trataré de plantear algunos apuntes sobre qué hacer, pero sobre todo incidir en lo que NO hacer ya que, al menos, tengo un par de cosas claras que conviene evitar y comenzaré con ellas. Publicado en Visual 152




